Con gran alegría se desarrolló junto a los niños, familias y docentes del Hogar-Escuela Divino Rostro la festividad de la Beata Savina Petrilli, fundadora de la Congregación de las Hermanas de los Pobres de Santa Catalina de Siena, quienes están al frente de esa importante obra de caridad, educación y evangelización de nuestra ciudad.
La celebración tuvo lugar este jueves 29 de agosto en su sede de calle Almafuerte y Sarmiento y comenzó con una procesión seguida por la Misa junto a los alumnos del Hogar – Escuela, quienes aportaron su alegría a través del canto y la participación en las consignas propuestas. La misma estuvo presidida por el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj., acompañado por el vicario episcopal para la Educación, presbítero Juan Cruz Mennilli y el párroco de San Carlos Borromeo, presbítero Enrique Pio. La Eucaristía se celebró en el gimnasio del colegio, y comenzó con la recepción de la reliquia de la beata Savina, que fue colocada sobre el altar.
En su homilía, monseñor Giobando desarrolló brevemente ante la comunidad educativa la vida de la beata Savina, y aseveró que “su amor por los pobres nos anima a pedir hoy la gracia de no pasar de largo ante aquellos que hoy también necesitan, siguiendo aquello del Evangelio que escuchamos recién: ‘tuve hambre y me diste de comer’.” Y dialogando con los alumnos pidió la intercesión de la beata para que tengamos una “fe fuerte, un amor grande y una esperanza larga”, expresión que los estudiantes repitieron como una plegaria.
Por su parte la hermana Norma Medel, superiora de la comunidad religiosa, agradeció la presencia del Obispo y de los sacerdotes presentes, a la vez que destacó también la presencia de las supervisoras de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.
Cabe destacar que las Hermanas de los Pobres de Santa Catalina de Siena llevan más de cien años de misión en tierra argentina. Actualmente evangelizan a través de hogares para ancianos, hogares para niños en situación de riesgo, colegios (con los tres niveles de educación), pastoral parroquial y social, y actividades misioneras en distintas diócesis. La obra en Mar del Plata fue fundada en 1936 y consiste principalmente en el Hogar y la Escuela, aunque también la Capilla Divino Rostro, de gran belleza arquitectónica, ofrece un espacio de oración y celebración, con Misa dominical los días sábados por la tarde.