Estudiantes de escuelas católicas fueron protagonistas de la Semana Social Diocesana

Estudiantes de escuelas católicas fueron protagonistas de la Semana Social Diocesana

Más de 200 estudiantes de quinto y sexto año de escuelas secundarias católicas de toda la diócesis de Mar del Plata participaron de la Segunda Semana Social Diocesana, que se realizó el viernes 26 y sábado 27 de junio bajo el lema «Educación y trabajo al servicio de la dignidad humana».

Jóvenes provenientes de los distintos partidos que integran la diócesis fueron protagonistas de estas dos jornadas de encuentro, diálogo y reflexión, junto a representantes de distintos sectores de la sociedad.

La participación de los estudiantes comenzó varias semanas antes de la Semana Social. En sus propias escuelas trabajaron sobre distintas problemáticas sociales que ellos mismos eligieron, buscando comprenderlas y analizarlas desde la mirada de la Doctrina Social de la Iglesia. De este modo, llegaron al encuentro con preguntas, inquietudes y propuestas surgidas de su propia experiencia y de la realidad que los rodea.

Durante la Semana Social tuvieron la oportunidad de compartir el fruto de ese trabajo y escuchar a autoridades y referentes del ámbito político, educativo, empresarial, sindical, universitario y social. Luego participaron en mesas de diálogo junto a distintos dirigentes y representantes de la comunidad, generando un espacio de intercambio en el que pudieron expresar sus ideas, hacer preguntas y escuchar otras miradas.

El encuentro buscó así que los jóvenes no fueran solamente destinatarios de las actividades, sino verdaderos protagonistas de una experiencia de participación y compromiso con la realidad social.

Durante la apertura, el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, destacó especialmente la presencia de los estudiantes y señaló que ellos eran los «destinatarios privilegiados» de esta edición de la Semana Social. En ese marco, invitó a vivir estas jornadas como un espacio de «reflexión, diálogo y propuestas de acciones directas que incidan en nuestro compromiso de transformación social».

El obispo remarcó también la importancia de «poner a la persona en el centro» y de promover una sociedad fundada en la dignidad humana, la justicia social, la solidaridad, el bien común y el trabajo digno.

Uno de los temas abordados durante las jornadas fue también el impacto de la inteligencia artificial y los desafíos que plantea para las nuevas generaciones. Al respecto, monseñor Giobando afirmó que «la persona está por encima de los datos, y la conciencia crítica, personal y social, por encima del algoritmo», subrayando la necesidad de que los avances tecnológicos estén siempre al servicio de la persona.

La Semana Social Diocesana permitió así que los estudiantes pudieran encontrarse con otros jóvenes, conocer distintas realidades de la región y dialogar directamente con quienes tienen responsabilidades en diferentes ámbitos de la vida social.

La experiencia buscó dejar en ellos no solamente nuevos conocimientos, sino también la certeza de que sus preguntas, sus voces y su compromiso tienen un lugar en la construcción de una sociedad más justa y más humana.

El lema de esta segunda edición expresó, en ese sentido, una invitación concreta para todos: hacer de la educación y del trabajo caminos que estén verdaderamente al servicio de la dignidad de cada persona.